Bolivia y Brasil lanzaron un plan conjunto de seguridad tras una ola de asesinatos en la frontera. La violencia estaría vinculada a una disputa territorial entre los principales grupos criminales de Brasil, el PCC y el Comando Rojo, por el control de un corredor para la exportación de cocaína a través de Bolivia. El PCC es la organización criminal más grande y poderosa de Brasil, con operaciones en más de 20 países.